“Añadiósele a estas arrogancias ser un poco músico y tocar una
guitarra a lo rasgado, de manera que decían algunos que la hacía
hablar; pero no pararon aquí sus gracias; que también la tenía de
poeta, y así, de cada niñería que pasaba en el pueblo, componía un
romance de legua y media de escritura”
Primera Parte; Capítulo LII |